Para hacer esta película, conocieron los rincones más exclusivos del planeta y contaron con la asesoría de dos líderes de la exploración espacial de la NASA. Pero lo más sorprendente es que esta cinta se convirtió en la primera animación española en lograr un acuerdo de distribución internacional con Paramount Pictures, marcando así un hito.

Por Francisca Gubernatis

El 20 de julio de 1969 se concretaba uno de los grandes sueños de la humanidad: llegar a la Luna. A bordo de la nave Apolo 11, los astronautas Buzz Aldrin, Neil A. Armstrong y Michael Collins lograron este objetivo ante los ojos atentos de todos en la Tierra, quienes seguían el minuto a minuto a través de sus televisores. Y, precisamente, entre los millones de espectadores que tuvo la transmisión, un joven Jordi Gasull también se encontraba atento observando. Este hecho, marcaría su vida y provocaría el comienzo de otra carrera espacial casi cinco décadas después. Pero esta vez, la misión no iniciaría en los Estados Unidos, sino que desde la calle Albasanz 75 de Madrid, en Lightbox Animation Studios, y se transformaría en la primera película de animación española en ser distribuida internacionalmente. ¿Su nombre? Atrapa la Bandera (2015), el segundo proyecto de los creadores de Las aventuras de Tadeo Jones (2012), dirigida también por Enrique Gato.

La obsesión de Jordi

“Jordi es un loco del espacio. Se quedó flipado con la llegada del hombre a la Luna cuando era pequeño. Y hay una cosa que la gente no sabe: él es el mayor coleccionista privado de objetos espaciales diría que en Europa”, afirma sin titubear Nico Matji, coproductor de Atrapa la Bandera.

El interés de Jordi por el espacio se vio reflejado en algunas de sus proyectos. Cuando comenzó a trabajar en la productora Esicma de Elías Querejeta, Gasull convenció al mismísimo Querejeta para que hicieran un documental sobre astronautas y la NASA. Por lo que por mucho tiempo trató de persuadir a la agencia para llevar a cabo esta producción. Hasta que un día lo logró y el resultado fue Mira la Luna (2006), donde conoció a Michael López-Alegría, el primer astronauta nacido en España en viajar al espacio. “Entonces lo flipó, tuvo acceso a toda la NASA y se hizo amigo de todo el mundo ahí adentro”, añade Matji.

Pero no pasó mucho tiempo para que Gasull quisiera volver a la NASA. Por lo que cuando el productor se enteró que Michael López-Alegría se iba al espacio por seis meses, llamó de inmediato al astronauta y le preguntó si le gustaría hacer un documental en donde él mismo grabara su experiencia en la estación espacial internacional, mientras Jordi se encargaría de registrar lo que sucedía en la Tierra. López-Alegría accedió y así nació el documental Son & Moon: Diario de un Astronauta (2009).

Al poco tiempo del estreno de éste, otra idea inquietó la menta de Gasull. “Cuando estábamos terminando Tadeo Jones dijimos ¿Qué hacemos ahora? Y el tío dijo ‘¿Por qué no hacemos una película de astronautas? En la que se vea el entrenamiento de los astronautas, la relación de amistad y fraternidad’. Yo dije ‘Joder tío. Hay una película estupenda que se llama The Right Stuff, Elegidos para la Gloria, yo paso de hacer esta historia”, rememora Nico.

Hasta que un día algo cambió en Lightbox Animation Studios y hacer una película sobre astronautas ya no parecía ser una idea tan disparatada. Nico Matji aún recuerda vívidamente ese momento. Era final de una jornada laboral y Jordi Gassull, Enrique Gato y él, se encontraban apoyados en una escalera cuando todo comenzó.

—Hey, Jordi, tío, yo solo haría una película de astronautas si contamos cómo fuimos ahí en 1969, que es lo que me divierte de la historia: cómo fuimos con unos artefactos que son menos potentes que nuestros teléfonos móviles —señala Matji.

—Claro, y el malo iría en una nueva carrera espacial como se iría hoy en el 2015, con la última tecnología, ¿no? —agrega Gasull.

—¡Exactamente! Y, ¿qué van a hacer a la Luna?

—¡Joder! A coger el Helio 3.

—¿El Helio 3? ¿Qué es eso Jordi?

—¿No has leído las noticias? El Helio 3 es un elemento que solamente hay en la Luna y que por eso los chinos quieren ir ahora a la Luna.

—¿De verdad?

—Sí, sí. Permite una fusión nuclear fría.

—¡Oh, cuánto sabes de la Luna, Jordi! —dice emocionado Matji.

Es así como el pimponeo de ideas entre los tres comienza y continuaría por un largo rato, hasta que una pregunta los detiene por un instante.

—Y, ¿cómo se va llamar a esta película?

—O sea, que van a la Luna a coger la bandera que dejó Neil Armstrong, porque la gente piensa que el hombre no llegó a la Luna… —, señala Gato.

—¡Pues, sí! —afirma Nico.

—¡Joder! ¡Pues se llama Capture the Flag! —exclama el director.

En ese preciso momento, Jordi, Enrique y Nico sabían que tenían una gran idea entre sus manos: una nueva carrera espacial situada en nuestro siglo, en donde los buenos irían como si fuera 1969 y los malos con la última tecnología y siendo asesorados por Steve Gigs y Bill Gags. Los primeros queriendo conservar la historia en forma de bandera, los otros queriendo borrarla por siempre. Luego de esta conversación, Jordi se va a su casa y comienza a escribir, volviendo a los 15 días con una sinopsis de la película.

Pero la idea no se quedó ahí. A medida en que trabajaban en el guión, otra historia comenzó a agarrar fuerza. “Realmente esta película va de que la familia es lo más importante, es una historia de reunificación familiar. La carrera espacial son los fuegos artificiales con lo que envolvemos todo”, afirma Matji.

Es así como decidieron que la cinta narre las aventuras de Mike Goldwing, un valiente y decidido chico de 12 años, hijo y nieto de astronautas, que siempre ha soñado con ganar al juego de atrapa la bandera. Pero su mayor anhelo es reconciliar a su familia y para poder lograrlo deberá atrapar la bandera más significativa de la historia: la que plantaron en la Luna los astronautas en la misión del Apolo 11.

Con la ayuda de sus amigos Amy, Marty e Igor, Mike emprenderá una accidentada aventura junto con su testarudo abuelo Frank para detener el malévolo plan de Richard Carson, un millonario extravagante que, con el objetivo de colonizar la Luna, pretende borrar uno de los hitos más importantes de las misiones espaciales.

Para alcanzar realismo en los detalles referentes al viaje, Atrapa la Bandera contó con la asesoría y apoyo de la NASA, quienes sólo tuvieron dos condiciones para cooperar: la primera era que la película se debía estrenar en España y, la segunda, que también debía ser exhibida en Latinoamérica.

“Jordi ya tenía los contactos hechos de los dos documentales anteriores y les llamó directamente. Y ellos nos han dado pie libre a verlo todo, todo. Y hemos llevado a parte del equipo artístico a vivir la experiencia de conocer la NASA”, afirma Nico, señalando que gracias a ello no sólo tuvieron la oportunidad de contar con la asesoría de Alan Bean, el cuarto hombre en pisar la Luna con la misión Apolo 12 y Michael López-Alegría, si no que también pudieron conocer la piscina donde entrenan los astronautas, asistir a algunos despegues de cohetes tripulados al espacio y visitar los mockups de la estación espacial internacional.

La primera película animada española en…

En mayo de 2012, con un teaser y el guión de Atrapa la Bandera bajo un brazo y con los números de Tadeo Jones en el otro, se fueron a festivales y el grupo de Lightbox comenzó a ofrecer la película a los estudios, volviendo a España con seis ofertas.

Por lo que cuando el equipo llevaba un poco más de un año trabajando en la cinta, recibieron la noticia que marcaría un hito único en la historia de la animación española: Paramount Pictures compraría los derechos internacionales de la película, por lo que contarían con distribución mundial garantizada para esta cinta y para Las aventuras de Tadeo Jones 2.

—Cuando uno sueña con hacer cine, es con oportunidades como ésta con lo que sueña y había que aprovecharla. Afortunadamente no era el único que pensaba así y los compañeros en Lightbox nos han sorprendido una y otra vez demostrando de lo que son capaces para dejar al mundo con la boca abierta —señala Gato en la página oficial de la producción.

—Esta es la primera vez que una película española, sobre el guión, un estudio de Hollywood compra la película para lanzarla en todo el mundo. Habla de la buena historia que tenemos y de la ambición de la película. Independiente de que algunas personas les pueda gustar más Tadeo o menos; independientemente lo que vaya a pasar en el mundo, porque yo no sé cómo le vaya a ir a esta película, pero estoy súper orgulloso. Y creo que lo mejor está por llegar todavía —nos afirma Matji.

Pero ese no sería el único hito de la película. A principios de septiembre del 2015, Atrapa la Bandera se estrenó internacionalmente en los cines del Johnson Space Center de la NASA, convirtiéndose en la primera película española en ser proyectada allí. Este evento contó con la presencia de Enrique Gato, parte del equipo de producción y los dos asesores espaciales de la NASA. “Gustó muchísimo. Cuando terminó la película, vino Alan Bean y nos dijo ‘estoy orgulloso de haberos ayudado a hacer esta película. Y nos quedamos tiritando”, recuerda Matji con una sonrisa en el rostro.

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Afiche oficial para Latinoamérica

Hasta la fecha, este largometraje se ha estrenado en España, Estados Unidos, Israel y Chile, siendo declarada como la segunda película española más vista en su país de origen en 2015 según Rentrak Spain. Además de ello, de acuerdo a datos entregados por Box Office Mojo, la cinta ha tenido ingresos equivalentes a USD $12.871.327 hasta el 1 de enero de 2016. Se espera que la cinta también se proyecte en Alemania, Bulgaria, Reino Unido, Irlanda, Argentina y Brasil.

Solomonos Magazine (SM):  ¿Cuáles son las lecciones aprendidas con Tadeo Jones y que han sido aplicadas a Atrapa la Bandera? ¿En qué se asemejan y diferencian ambas producciones?

Nico Matji (NM): Son dos producciones que no tienen nada que ver. Tadeo era ‘vamos a hacer una película de animación lo mejor que podamos y sepamos’ y el sueño era hacer una película de animación. Y con Atrapa la Bandera, el sueño era ‘vamos a tomar los Estados Unidos de América’. Cosa que no ha pasado aún. Y Atrapa es una película muchísimo más grande que Tadeo Jones. Es abismal. Y, sin embargo, el aumento del presupuesto no ha sido en la misma proporción. Atrapa la Bandera ha tenido sólo un 25% más de dinero que Tadeo Jones, pero la peli es muchísimo más grande, es un 50% más grande y con una variedad de personajes mucho más alta. Pero sobretodo, lo que sí se nota es que hemos aprendido, que el equipo que al principio eran unos chavales que querían hacer películas de animación, con muy buena voluntad, de repente somos un equipo. ¡Porque vamos! Los primeros que estamos sorprendidos con el resultado de la película somos nosotros. Porque, ¡madre mía, esto es una película de Hollywood! Pero, no, es una película de la calle Albasanz 75 de Madrid, hecha para todo el mundo.

SM: ¿Cuáles han sido los grandes desafíos de Atrapa la Bandera?

NM: Los retos fueron todos. Es la película más grande que hemos hecho en nuestra vida. Pero supongo que la ambición de esta película fue el gran desafío. Tuvimos muchos problemas con las escenas de agua, con el mar. Ese mar que ves es todo digital, todo y lo hemos hecho aquí, en Lightbox, sin usar ningún software comercial especial. Pero, al final es un problema humano y de organizarse. Cuando se te dispara la película de gente, se te dispara todo: se te dispara de coste, porque tienes que comprar ordenadores, mesas y sillas para la gente; se te dispara de electricidad, porque consumes más; o, lo que es peor, tu oficina no está preparada para soportar tanta electricidad. En fin, sufrimos para acabar Atrapa la Bandera en plazo, pero lo hicimos y eso es un mérito bárbaro. Pero creo que el mayor reto fue hacer el empaque que tenía que tener con los medios que teníamos, porque sabíamos que ésta era una película para todo el mundo. Queríamos hacer una película que no decepcionara al espectador, pero ya no solo al espectador español, al espectador de todo el mundo.

SM: ¿Cuáles son los siguientes pasos en Lightbox?

NM: Nos ha ocurrido una cosa un poco fastidiosa. Vendimos Tadeo Jones 2 y Atrapa la Bandera al mismo tiempo. Entonces no vendimos primero una película y luego otra película, sino que vendimos un paquete de dos películas por una cantidad de dinero en un plazo de tiempo determinado. La verdad es que con Atrapa la Bandera hemos sufrido mucho para grabarla en plazo, forma y tiempo. Y ha hecho que Tadeo 2, pues, bueno, está un poquito verde cuando empezamos a hacerla y ya llevamos unos cuantos meses trabajando en ella. Y claro, se retrasa una y te retrasa otra y entras en una mala dinámica. Pero, también estamos trabajando en los otros proyectos que tenemos en marcha. Concretamente tenemos tres películas que queremos hacer. Pero el hecho es que, a fecha de hoy, todavía no se las hemos presentado a nadie. Esto es desarrollo interno, porque no consideramos que estén lo suficientemente maduras para ser presentadas, por este juego de los retrasos que te he contado.

SM: Hoy en día en Chile se están preparando una cantidad nunca antes vista de largometrajes, ¿qué consejos les darías como productor?

NM: Hay que mirar a todo el mundo con las películas de animación y no hay que volverse locos, todos vemos el mercado americano como el sitio donde queremos entrar. Es muy difícil entrar en los Estados Unidos, muy difícil, porque es muy caro lanzar y anunciar una película. Entonces no hay que obsesionarse con eso. Hay que obsesionarse con hacer una película que te guste a ti como cineasta y saber que el mundo es muy grande y hay que encontrarse un hueco. Saber lo que estás haciendo, que es fundamental. Pero, vamos, ¿sabes cuál es el segundo país donde más películas de animación se ven en el mundo? Es México. El primero es Estados Unidos y el segundo es México. Yo creo que el mercado Latinoamericano y el Iberoamericano tienen muchas posibilidades. Y otra cosa, trabajar en coproducción con España o con otros países europeos, facilita mucho las cosas. Y es una forma de hacer las cosas, no hay que saberlo todo uno solo. Nosotros, por ejemplo, estamos planteando hacer una película en coproducción con otros países a partir del 2017 y, por ejemplo, nosotros haríamos la parte de animación. Todo lo que es la iluminación, los efectos especiales y eso, se hace en Canadá. Y el director es español y el story también se hace en España. De esta manera, el puzzle encaja mucho mejor. SM